lunes, 18 de enero de 2010

El instrumento del viejo Rodriguez
















Salgo, mi casa estaba oliendo a desesperación putrefacta de
encierro...escapo para caminar por la lluvia que me espera en la calle.
Me mojo,camino,vuelo.
El Sr. Rodriguez sigue con su rojo y oxidado acordeón fuera del café
"Le Mouklain".

Paso por fuera,veo a los consumidores mientras abrazo las notas del
instrumento del viejo Rodriguez
...me llenan y me hacen bailar con la lluvia de mis sonrisas.
Negro es el auto que está estacionado luego de mi baile.
Sigo caminando, hay una feria que me recibe con sinfonías de Talijanska
y zapatos jugando de niños corriendo.
De colores naranja,azul,rojo,amarillo y de verde son las tiendas que impresionan
a los ojos de la gente y por supuesto a
los míos.
Me acerco, hay pajareras
con
5 pañuelos blancos
dentro, el olor de las manzanas y naranjas me acerca
aún más.La gente compra y la humilde casera me ofrece trozos de frescas frutillas.
Siento que el día recién parte y tus risas me llaman.
Me voy, mis dedos se están colocando rojísos gracias a los 2 kilos de frutillas
que te llevo y una planta pequeña que sale de la bolsa
...pararía a contemplarla mietras digiero el sabor de mis fresas...sería perfecto, pero ¡no! ...dejó de llover y las mojadas aceras me incitan a seguir.
Calles,bicicletas,un niño dorado jugando a ser piloto en su jardín, el sonido de
Coiffeur en mis pasos
,salto con la mirada en el
departamento enrojado que me espera,¡si!¡si! rojo está como tus mejillas al
divisarme por el balcón.
Tu nerviosismo me exita,corro.
Tienes la puerta abierta y el tocadisco salpicando colores de placer.
Si, el placer de cuando estamos, el placer de cuando hemos visto lo mismo.
Tu alegre salto llega a mi cuerpo y tu beso a mi alma.

Saco de la bolsa la planta para ti, tu buscas la leche condensada para comer nuestras fresas.
El dulzor de las fresas mientras tu risa me besa.